La investigación científica es un arte.

 

“Los que intentan desvirtuar la fuerza de la

palabra y el acento literario en la visión” novelada” de la

realidad , no alcanzarán jamás a comprender la fuerza

descriptiva que una mente clara y una pluma soberbia

puede darnos de la realidad.”[1]

Manuel Orozco.

 

 

La ciencia ha sido eje central de diversos debates sobre su primordial función  o funciones globalmente y socialmente. El papel principal de este escrito es el  de desmenuzar cada elemento principal de cada uno de los  objetivos de una investigación vinculándolo con mi objeto de estudio, en este caso Julián Orbón.

Caracterizar y enlazar desde mi punto de vista, todos estos factores,  será  el  sujeto central de este pequeño ensayo. Para ello parto de dos ideas principales analizadas en el texto de Mario Bunge :”La investigación científica es un arte, la cual tiene como uno de sus objetivos finales la búsqueda de la verdad. No existen preguntas definitivas porque no existen respuestas  finales”[2] .Ahora, como interrogantes a tener en cuenta serán¿ Cómo llegamos a ese objetivo principal? ¿Influye socialmente el entorno en el que vivimos como creadores, en los resultados finales de la obra de arte?

 

La ciencia meramente  como actividad- como investigación-pertenece a la  esfera  social. Todos somos parte de un mundo políticamente neoliberal, en el cual los medios masivos de comunicación y las mayores fuerzas de poder hacen campañas intensas en el cual las ideas informativas-formativas  se ven totalmente manipuladas por los intereses de estas grandes potencias, creando así dogmas y generalizaciones .Aquí se  refleja muy presencialmente, el papel  político-social  de los investigadores  tanto puramente científicos como artísticos. Algunos de estos  se ven obligados a “olvidarse” de esa búsqueda de la  verdad, desvirtuando la realidad en la que viven y opacando el verdadero camino de sus investigaciones.

Para conformar una investigación,en mi opinión,  artística  ,debemos tener en cuenta varios elementos y puntos a analizar y desarrollar. El planteamiento del problema, la hipótesis y la metodología son los puntos clave para llegar a resultados finales-no permanentes- y alcanzar el cumplimiento de  los elementos que hacen de la investigación un arte: la comunicación y la expresión.

En el  caso de Julián Orbón nos enfrentamos a un hecho grave a destacar .Las omisiones y  la falta de interés por parte de musicólogos cubanos a realizar un trabajo más serio  donde el personaje principal sea Orbón ha sido muy acentuada desde hace unas décadas hacia aquí.¿A qué se debe esto? Mi respuesta va encaminada al factor eminentemente político. Algunos  lectores juzgarán esta opinión mía quizás por  desconocimiento, miedo, generalizaciones y dogmas  que prevalecen, y que se han ido arraigando sobre todo  en países de América Latina, sobre el sistema político revolucionario cubano; un sistema  que critica el neoliberalismo pero que se  ha dedicado a hacer una gran propaganda política a través de los años, manipulando así los medios de comunicación tanto dentro como fuera de Cuba y  que a su vez ha suprimido  la creación de varios investigadores, periodistas, músicos  e intelectuales, dando paso a que la migración sea  una problemática constante en la historia de Cuba desde el año 1959.

Mi personaje principal  fue  un ejemplo  de ello. Siendo español   y víctima de los desastres provocados por la Guerra Civil Española decide salirse  de la España que nacía .Emigra a Cuba en el año 1940.  Pasan los años y logra desarrollar una actividad como músico compositor y musicólogo  pero por no estar  enteramente de acuerdo con los criterios seguidos por el proceso revolucionario en el año 1960  decide mirar  a otro país, México  y luego Estados Unidos. Español de   nacimiento pero  cubano de sentimiento y vivencias, merece  un lugar importante dentro de la creación investigativa y musical de la isla vividas entre  los años 1940-1960. Su dicotomía cultural será clave en mi tesis para la autorreflexión  y el cuestionamiento constante de lo que quiera transmitir, evitando llegar a lo erróneo.

 

El análisis se hará sobre  tres obras de Julián  de diferentes etapas creativas, donde el piano juega un papel simbólico desde tres puntos de vista. Tocata  para piano (1943)  compuesta cuando residía en Cuba  y era estudiante aún de José Ardévol; Partita no 4 para piano y orquesta  de 1985 y Libro de Cantares  para voz y piano (1987) éstas dos últimas escritas en Estados Unidos, sirve como hilo conductor de estos  puntos a desarrollar, a mi entender  en su obra;  un pasado histórico ligado a la influencia de Manuel  de Falla ; la tradición vocal hispánica  relacionado con la música medieval y las cántigas y un último vinculado a  la tradición de la música popular española .

Bunge en uno de sus acápites expresa:”Es verdad que en ciencia no hay caminos reales ; la investigación se abre camino en la selva de los hechos, los científicos sobresalientes elaboran su propio estilo de pesquisa…”[3]estos argumentos tomémoslo a consideración para reflexionar y hallar un camino sobretodo en la difícil meta de la construcción de nuestra metodología. No hay sólo un tipo de análisis ni una única  forma  sobre la cual construir un conocimiento. La pregunta clave que toca  hacernos constantemente es ¿qué queremos comunicar, y de qué  manera? De esta forma la metodología será lo más transparente posible  posibilitándonos resultados fiables.  La metodología nos dice cómo debemos proceder, por eso  el proceso de investigación nos remite al cuestionamiento reflexivo.

Aplicándolo  a mi personaje principal, me lleva a la disyuntiva  de  qué tipo de análisis utilizar en estas tres obras y de qué manera vincularlo a la problemática de la identidad y el doble exilio en este objeto de estudio. Una mirada profunda a  los recursos de composición utilizados ,que permiten la presencia de   un   constante retorno hacia un pasado  y un origen arraigado en su persona; sin dejar de omitir la mención de  palabras  y definiciones tales como; influencia, eclecticismo, hispanoamericanismo, confluencia, intertextualidad ,retornos, identidad y  exilio posibilitará la aclaración de su particular “estilo creador” en estas tres partituras.

 

Según Bunge,  arte es  “una feliz conjunción de experiencia, destreza, imaginación ,visión y habilidad para realizar inferencias del tipo  no analítico”,además de una cierta dosis  de disciplina y análisis previo sea cual sea la rama que se practique.

Un punto importante  en mi opinión a destacar es como llegamos a los lectores. Cuando decidimos plasmar lo que creamos  en el papel, debemos detenernos a pensar en  el lenguaje que utilizaremos. Que no sea  sólo entendible  a personas  comunes a nuestro medio académico- universitario; sino también a personas que ejercen otro tipo de profesión no tan ligadas al mundo del arte y las letras. Siendo así y teniendo todos estos elementos en cuenta queda de nosotros encontrar  la llave que aún no ha sido descubierta en nuestros temas de investigación y evitar a toda costa la opresión de la búsqueda  del conocimiento  y por ende, de la verdad.

 

Creo profundamente  que  nuestro objetivo como futuros investigadores  y  en mi caso ,también como intérprete , es utilizar la palabra  y la música para asumir una  posición  como ser humano y lograr con mi trabajo  final a refutar o quizás no, los dogmas ya establecidos vinculados a este compositor. No queda de mi parte, políticamente  hablando, que logre colocar mi trabajo en mi país, en el cual aún prevalece   un sistema un tanto  cerrado y que responde no al neoliberalismo  sino a dogmas  impuestos desde hace 55 años por figuras políticas de un régimen. Creo que  las artes deben tener  un carácter de universalidad, deben servir  para  enlazar pueblos,ideas ,sentimientos y  lograr una comunicación evitando la  sumisión de cualquier índole.

Sea  la investigación para crear algo nuevo;no dicho antes,teniendo  como base  un contenido meramente artístico  .Utilicemos esto como un tipo de lenguaje ; para domar la naturaleza y remodelar la sociedad; que funga como algo valioso, y como clave para la inteligencia del mundo y de nosotros; y que sea eficaz en el enriquecimiento, la disciplina y la liberación de nuestra  mente, dando seguimiento así , al  desenlace, de que sin verdad, no hay libertad.

 

 

Ana Gabriela Fernández de Velazco. México D.F.

 

[1] Orozco , Manuel. Manuel de Falla . Historia de una derrota.Destino. Barcelona. 1985.

[2] Bunge, Mario. La ciencia . Su método y su filosofía.  Siglo Veinte.

[3] Bunge, Mario. La ciencia . Su método y filosofía.Siglo Veinte.

Julián Orbón y el doble exilio.

por Ana Gabriela Fernández de Velazco.

Es la memoria la que nos liga a la esperanza. (Cintio Vitier)

Julián Orbón nació en Avilés, en la región asturiana del norte de España, en 1925 y muere en Miami, Estados Unidos, en 1991. Su infancia y primera adolescencia, estuvo permeada de un entorno “escindido  y violento”[1] enmarcado, primero  en España por la época de la Guerra Civil lugar donde se impregna  otra herencia , que se verá  transformada en su otra patria: Cuba”  En sus años de vida en su tierra natal fue testigo de un tiempo roto y violento ,parte de una milenaria cultura que había comenzado a desmoronarse  internamente. Consecuencia o síntoma de esta situación en Europa fueron las dos Guerras Mundiales, después de las cuales Occidente pierde su hegemonía política –económica. Relaciones  de vida y trabajo enlazaron a Julián Orbón con España, Cuba, México y finalmente  Estados Unidos. Toda esta mezcla de culturas presentes en su obra –con especial detenimiento en su estancia en Cuba- hacen de Orbón un ente autónomo.

Julián vivió hasta los quince años en España  y hasta los treinta y cuatro en  Cuba, específicamente en La Habana,  ciudad en la que se  instaló a partir del año 1940. Perteneció por  diversas circunstancias a dos mundos: uno que agonizaba y otro que nacía. Todo esto, me  lleva a  hacerme las siguientes  preguntas:¿Por qué  hay una presencia de la nostalgia  por el origen? ¿Por qué influyó tanto el doble exilio  vivido en su obra compositiva?


Grupo Renovación Musical y Revista Orígenes.

En la Habana  se relaciona con diversos intelectuales y músicos que marcarán su vida. En una primera mirada, inicia sus estudios de composición  con el maestro José Ardevol; en esos años este  crea el Grupo Renovación Musical, en el que se forman Enrique Bellver,  Juan Antonio Cámara, Virginia Fleites, Hilario Gonzáles, Harold Gramagtes, Gisela Hernández, Argeliers León, Edgardo Martín, Serafín Pro, Esther Rodríguez, Dolores Torres y por último Julián Orbón. .“Este grupo supuso un renacimiento en la historia musical cubana, y un referente básico a la evolución posterior musical en la isla”[2] .Años más tarde, en 1946 abandona el Grupo de Renovación Musical por contradicciones con su director y maestro José Ardévol. En una segunda mirada, otro factor importante que vale la pena destacar, es su intensa relación con varios literatos, músicos y poetas tales como, Alejo Carpentier, Cintio Vitier, Fina García Marruz, Padre Angel Gaztelu, María Zambrano , entre otros intelectuales, que tenían una filosofía particular en su vida. Juntos decidieron  fundar una revista denominada “Orígenes”, dirigidos  por José Lezama Lima y José Rodríguez Feo. El primer número de dicha revista fue publicada en 1944, en esta no sólo fungía como músico sino también como escritor y ensayista. Toda esta influencia y años de arduo trabajo junto  a estos pensadores, será decisivo en el pensamiento de  toda su vida, incluso en su exilio voluntario en Estados Unidos.


Revolución  Cubana.

Desde el año 1953, con la instauración de la dictadura militar liderada por el General  Fulgencio Batista, se comienza a gestar un movimiento revolucionario. Julián Orbón y  los demás integrantes de Orígenes, no estaban exentos de la situación social y política en que vivía el país en esos momentos; por lo que apoyaron  fielmente el desarrollo de la impronta revolucionaria que finalizaría con el  llamado Triunfo de la Revolución en el año 1959.

En 1960 la ideología de la naciente Revolución Cubana va encaminada hacia el comunismo,( no socialismo) , la filosofía marxista y el ateísmo materialista. Desde el momento que se escucha  la frase “un obrero es más importante que un intelectual”[3] y que se van  marcando con mayor fuerza las divisiones y sentimientos de rencor  entre el pueblo cubano, Orbón  descubre  nuevas contradicciones con el régimen y decide partir hacia México .Nunca más volverá a Cuba. Como parte de las disposiciones de la política del  gobierno cubano, su obra fue ignorada y censurada, pasó a formar parte de la lista de intelectuales que no  eran “merecedores” del reconocimiento de las altas esferas políticas y la estima del pueblo cubano .Su nombre desapareció de los principales medios en los campos de la música y de la musicología;  desconocido así,  por  varias generaciones de músicos cubanos.

Llega a mis oídos el nombre de este compositor, gracias a la labor de investigación sobre  el  Grupo de Renovación hecho por alguien cercano a mi, mi madre. En las clases impartidas de Historia de la Música  Cubana , en el Instituto Superior de Arte de la Habana, yo como estudiante , jamás escuché que se mencionara a  Orbón como integrante  de este grupo y por ende , una personalidad más dentro del panorama musical cubano desde el año 1940 hasta 1960.La grabación de tres de sus más importantes obras en un proyecto que tiene como objetivo el rescate y difusión de la música de los integrantes  del grupo Renovación Musical , ha sido quizás el primer paso para ,de cierta manera, hacerle una difusión. Uno de los objetivos propuestos, creo yo, es el de  colocar su nombre  dentro del panorama musical cubano de esa época, y que se le valore, como uno de los compositores que vivió, se desarrolló  e hizo aportes a la música en el país.

De entre la muy poca bibliografía que hay escrita sobre  Julián y publicada en la isla no es raro que Alejo Carpentier en su libro La Música en Cuba, publicado en el año 1946,  le dedique una reseña bastante extensa a cada uno de los integrantes del grupo,  en el capítulo  “Estado Actual de la Música Cubana “.

Como músico y ciudadana del país en que nací,  me siento muy avergonzada de que se le haya censurado por  causas políticas  sin fundamento alguno y tras esto, ignorado por generaciones enteras de  estudiantes y músicos .Nació en España pero se sentía muy arraigado a Cuba y su cultura, creo que esa añoranza por estos dos países, jamás la perdió y se  refleja muy presente en sus obras posteriores.


México. Taller de Creación Musical.

En su corta estancia en México desde el año 1960-1963, Orbón va a influir en varios alumnos del Taller de Composición que impartió en el Conservatorio Nacional. Su presencia  junto a la de Carlos Chávez, antagónicas por completo, serán decisivas para la formación de los estudiantes de este Taller. Entre  los alumnos  más permeados  por sus enseñanzas y reflexiones  se encontraban  Eduardo Mata y Julio Estrada; quienes en diversos artículos y entrevistas realizadas  promovieron  la valiosa actividad pedagógica de Orbón hacia el taller  y de todo lo que les inculcó, no sólo como músico-compositor, sino como ser humano.

Su actividad  meramente pedagógica pasará a  tener un lugar importante en su vida en estos años vividos en México. Lamentablemente, el salario que tenía como maestro en el Taller no le alcanzaba para vivir; sus obras casi no eran tocadas y aunque disfrutaba  de su estancia como pedagogo  en esta Institución la falta de recursos económicos en su vida lo van a ir desencantando. Por recomendación del maestro Carlos Chávez.Orbón , es invitado a dirigir un programa de maestría en Estados Unidos , acepta y le da un último adiós al primer país que  de cierta manera, lo acogió,  tres años de su vida.


Estados Unidos.

A finales de 1963  decide irse definitivamente de México y parte hacia  Estados Unidos. Nunca logra entender ni hacer suya propia  todas las confluencias de músicas que convergen en este país. Hombre solitario se resguarda en un pequeño apartamento en New York .Ahí conoce a  Igor Stravisnky, Rafael Puyana y Andrés Segovia. Pasan los años, en 1985 y 1987 compone dos de sus más importantes obras .Se traslada a Miami, quizás anonadado por el recuerdo y la  esperanza de volver a vivir en un lugar parecido a Cuba. Muere en 1991.

La presencia del  doble exilio en la obra  de  Julián Orbón se hace  más intensa desde su salida de Cuba. Su música toma una posición espiritual y profunda en diferentes términos a lo concebido  anteriormente. Esta etapa se puede calificar  como  un momento de “proceso progresivo  de interiorización y depuración expresiva”[4]. Todo creador es producto del medio social en el que vive y se desarrolla; Orbón no es una excepción en esto.

Como futura intérprete e investigadora  pienso que al desmenuzar “algo” de lo que anímicamente  y  por diversas razones formo  parte, me motiva a tratar de acercar a los demás  a mi particular modo de ser y sentir. Creo fielmente que la  historia se encargará de  poner en su lugar a dictadores y regímenes  totalitarios que tratan  de opacar por causas absurdas la creación de diversos intelectuales. En el caso de Julian Orbón, su vida transcurre en tres países diferentes, pero siempre con la esperanza de visualizar y reflejar en su música,  esos orígenes tan fuertes dentro de su persona, donde está presente la tradición  hispánica  y latinoamericanista y, que  por ende, ya son parte integrada de una misma historia musical. No son ajenas entre sí, ni con él.


[1]   Villanueva, Mariana . Julián Orbón: Un retorno a los orígenes Tesis doctoral. México.Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa.) p-6-7.

[2] Salas Villar,Gemma .La confluencia de dos culturas en la música de Julián Orbón .Cuadernos de música Iberoamericana, vol. 6. España.

[3] Castro Ruz Fidel. Palabras a los intelectuales. Discurso. Cuba. 1960

[4]  García –Avello,  Ramón. Julián Orbón. “El músico  de las dos orillas .España. Comunidad de Madrid.

El estilo ecléctico de Julián Orbón

por Ana Fernández

Desde inicios del siglo XVII, con la llegada de  la llamada época  del período barroco en  la música,  ha existido la necesidad del intérprete de  profundizar más allá de la escritura musical que vemos a simple vista en la partitura, para lograr en nuestras interpretaciones una acertada obra de arte. Para lograr este objetivo, dependemos del  compromiso con la música que hacemos y del  análisis profundo  que hagamos de  las obras; por lo que tener un exhaustivo conocimiento, no sólo técnico-práctico, sino también analítico  acerca de los estilos, compositores y ya propiamente de la música, nos brindará  una serie de herramientas que nos ayudarán a ser mejores artistas.

En el caso de la obra pianística de Julián Orbón  compositor español ( Avilés, Asturias, 7 de agosto de 1925 –   Miami, Florida, 21 de mayo de 1991)  ; Toccata para piano (1941); Partita no 4 para piano y orquesta (1985) y Libro de Cantares (De un Cancionero Asturiano)  ciclo para voz y piano publicado en 1987, no han sido estudiadas en ningún trabajo teórico previo.

Mi objetivo es proponer un acercamiento al estilo ecléctico -entiéndase esta definición  en las bellas artes, como una mezcla  de fuentes y estilos- en estas tres obras para piano  mencionadas anteriormente.

La originalidad de Orbón estriba  en su forma particular de sintetizar, en una sola propuesta estilos diversos, lo cual lo hacen un ente propiamente autónomo. En su música se integran una profunda esencia humanística, sus conocimientos  del  folclore y la música popular  de  España y  de diversos países de América Latina; las tradiciones modales de la música eclesiástica católica; los arquetipos de la escuela española  desde la Edad Media   hasta Felipe Pedrell y Manuel de Falla; y la impronta de la creación de varios compositores latinoamericanos contemporáneos.

En 2013, tuve  la oportunidad de realizar la primera grabación mundial de Libro… junto a la soprano Bárbara LLanes, para el CD Julián Orbón. Grupo de Renovación producido por  la Casa discográfica cubana Colibrí. Durante los ensayos y grabación   me atrajo  tanto la  belleza de la composición, como descubrir que en la mayoría de las piezas para voz y piano, el discurso pianístico estaba concebido como variación o glosa de la melodía  del canto folclórico, pues esta última constituía la referencia del compositor para concebir un nuevo canto, que discurre entonces paralelo, y en concomitancia, con el de la voz. El resultado es una simultaneidad de canciones,  una citada textualmente del folclore asturiano; y otra, diferente, derivada de aquella en el piano.

Otra característica a resaltar es el manejo que realiza el autor de elementos propios del folclore asturiano,  representado por géneros como las añadas o  cantos de cuna, canciones,   cantos de Navidad,   giraldillas, y   bailes de pandero o vaqueirada; así como de géneros cubanos como el son y la habanera. Todo esto en conjunción con  otros rasgos de estilo como el uso de armonías modales, elementos del canto llano y un elevado nivel de dificultades pianísticas.

Analizar con profundidad el estilo de estas  obras, que no han sido estudiadas hasta el momento, así  como insertarlas  dentro de la evolución de la creación de este compositor- teniendo en cuenta la poca información que hay sobre éstas –  aportaría un conocimiento integral de su quehacer creativo y nuevas visiones  sobre su música. Así mismo brindaría una óptica diferente  para la interpretación  de una música que constituye un paradigma dentro de la creación contemporánea hispanoamericana como  ejemplo de integración.