¿QUÉ ES LO AUDIOVISUAL EN EL ARTE?

Por Nonis Prado, Mercado, maestranda en composición por la UNAM

En una búsqueda rápida en internet, si consultamos diccionarios no especializados y sitios web divulgativos, encontraremos que audiovisual es un adjetivo que nos sirve para referirnos a aquello que hace uso conjunto de la vista y el oído típicamente en forma de imágenes y discurso grabado o música. Igualmente, encontraremos que lo más común al hablar del tema, será encontrarnos con el término medios audiovisuales.

Lo audiovisual está altamente relacionado a la educación, pues al hablar de material didáctico en la actualidad es muy frecuente el uso de estos medios, tanto para la enseñanza como para el aprendizaje. Esto es, que en este contexto y en muchos otros, los medios audiovisuales son las herramientas físicas para la capción y reproducción de imágenes y sonidos. Contextualizando estos medios en nuestros días, nos estaremos refiriendo a grabadoras de video y de audio, proyectores de imágenes, reproductores de video, computadoras, bocinas, memorias USB, etcétera. Pero si los medios audiovisuales hacen referencia a este tipo de soportes y herramientas ¿cómo llamamos entonces a las televisoras, radio emisoras o a las plataformas de internet, por mencionar algunas? ¿No son los medios de comunicación también medios audiovisuales? ¿Hasta qué punto la intervención de la tecnología determina qué es audiovisual y qué no?

Conforme nos vamos adentrando en búsquedas especializadas y más extensas acerca del tema, descubriremos que, en efecto, audiovisual es un adjetivo que puede acompañar a un sinfín de sustantivos: lenguaje audiovisual, material audiovisual, práctica audiovisual, comunicación audiovisual, estudios audiovisuales, obra audiovisual, composición audiovisual…y la lista sigue.

Sin embargo, el enfoque de este escrito es lo audiovisual en las artes. ¿Cómo entendemos este concepto en este campo? Es recurrente que en los créditos de alguna producción artística aparezca el nombre de alguien como responsable de los audiovisuales, o que en algún performance haya una persona encargada de dicha tarea, o que conozcamos a alguien que dice que se dedica a hacer audiovisuales, y sin ser expertos en materia, de manera general entendemos a qué se refiere. Sabemos que no se dedica a hacer material didáctico, o a transmitir algún podcast por internet, o a fabricar proyectores; entendemos que se dedica a realizar videos sonorizados de algún tipo. Pero cuál es o debería ser la manera correcta de llamar a estas producciones.

Categorizar todo simplemente como cine, creo yo, sería incorrecto, pues el cine es ya toda una institución que involucra muchos campos de estudio que muchas veces no están presentes en otro tipo de producciones fílmicas (aunque quizás cabría aquí un asterisco para hablar del cine experimental). Inclusive, habrá quien diga que estamos yendo demasiado lejos al considerar solamente realizaciones con video y dejar fuera espectáculos como el teatro o la danza, pero el enfoque de este estudio es, justamente, el tipo de creaciones que involucran sonido y video.

Volviendo a la bibliografía especializada, Rosa Judith Chalkho en su artículo Transdisciplina y percepción en las artes audiovisuales, propone el término “ente audiovisual” para referirse a “la obra o pieza audiovisual como unidad, o sea a la obra en su totalidad” (Chalkho, 2004, p. 34). Esto significa que, un ente audiovisual no sólo consiste del contenido artístico (la creación, si se quiere), sino el formato en el que éste se presente y el soporte físico que lo albergue.

En este mismo artículo, la autora define el concepto “objeto audiovisual” como “aquel fragmento o recorte de un ente audiovisual que se aísla para su estudio” (Op. cit.).

Por su parte, Michel Chion emplea el término “medios audiovisuales” como un producto artístico reproducible: “…las películas, la televisión, y los medios audiovisuales en general, no se dirigen sólo a la vista. En su espectador –su <<audio-espectador>>- suscitan una actitud perceptiva específica que, en esta obra, proponemos llamar la audiovisión” (Chion, 1993, p. 1).

No obstante, más adelante el mismo Chion plantea una idea muy diferente a las anteriores, aunque enfocada a la percepción, el concepto de la “ilusión audiovisual”. Éste, alude a la manera en que percibimos íntegramente las imágenes y los sonidos, concretamente, al ir al cine.

Iury Lech utiliza el término de videoarte y hace una fuerte distinción entre éste y el cine: “el videoarte, […] se gestó como un instrumento ideológico estético para combatir, con sus mismas armas, a la adictiva banalidad de la televisión” (Lech, 2009, pp 8-9). “El videoarte, esa creación audiovisual para muchos metafísica, es la disciplina artística del presente mejor capacitada para sustituir a un agotado Séptimo Arte…” (op. Cit., p. 12).

Como hemos podido observar a lo largo de estas líneas, no existe un consenso general sobre cómo denominar a este tipo de creaciones. Nuestra investigación podría continuar por varias páginas y seguiríamos sin llegar a un acuerdo. Se trata, por lo tanto, más bien de hacer una propuesta personal que el lector podrá optar por aceptar o rechazar, dependiendo de si se ajusta o no al tipo de obra en cuestión.

A mi parecer y como compositora, los términos obra audiovisual y composición audiovisual, establecen una relación más directa con el tipo de material que deseo trabajar por la analogía que hacen con la idea de obra de arte y composición musical. Así que, en adelante, emplearé indistintamente cualquiera de estos dos para referirme al producto artístico final que presenta un video sonorizado, ya sea con música (en el sentido más tradicional de la palabra) o con sonidos provenientes de diversas fuentes, no precisamente musicales.

Cabe aquí aclarar que el motivo por el cual redacté este escrito fue para sentar, tan solo las bases, de una investigación futura mayor, donde parte del proceso consiste en la creación de obras audiovisuales con características específicas difíciles de circunscribir en algún género o categoría. Se trata de videos breves, de 3 a 5 minutos de duración, con una sola toma fija, pocos elementos visuales y sin una narrativa tradicional. No hay diálogos ni guiones, se trata de grabar algún fenómeno simple de la vida cotidiana, como una llave goteando, una bandera ondeando o la respiración de una persona y sonorizarlo con el fin de estudiar algunos fenómenos de relación como la transdisciplina, la intersemiosis o la intermedialidad entre música y video.

Los primeros videos que seleccioné, gracias a la ayuda de mis colegas, para sonorizar son: uno de una ventana a través de la cual se alcanzan a visualizar tenue y lejanamente unos rayos del sol, otro donde una cortina envuelve a una planta por el efecto del aire, y uno donde se observa el vaivén de las agarraderas de un autobús en movimiento. De cada uno de ellos tomaré los elementos que por mayoría llamaron más la atención (como el movimiento, los juegos de luz o la poética) y buscaré la manera de establecer diferentes tipos de relaciones con la música para posteriormente comprobar si mis premisas funcionaron o no.

La hipótesis que hasta ahora mantengo y de la cual partiré para musicalizar los videos es que los elementos que generan mayor conexión entre un video y un audio que no es el original de éste, son:

-que el sonido aluda al movimiento que se observa

-que haya alguna analogía entre el sonido propio del objeto filmado y el                      sonido recreado

-la estética de la imagen (la dificultad de este elemento radica en su              subjetividad, a diferencia de los anteriores)

Al final de este proyecto espero obtener datos significativos acerca de la relación transdisciplinar que se establece entre el sonido y el video y la manera en que los percibimos dentro de una composición audiovisual.


BIBLIOGRAFÍA

-Chalkho, Rosa Judith. Transdisciplina y percepción en las artes visuales en Cuadernos del centro de estudios en diseño y comunicación. Buenos Aires, Argentina: Universidad de Palermo, 2004.

-Chion, Michel. La audiovisión: introducción a un análisis conjunto de la imagen y el sonido. Barcelona: Paidós, 1993.

-Lech, Iury. La imagen encapsulada: el videoarte como espiral. Madrid: Fundación Autor, 2009.

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