La ecualización globalizada en el siglo XXI

por Gerardo Zárate Terrazas

A través de diversos textos, el sociólogo Néstor García Canclini enuncia el proceso de Ecualización1 como una analogía al uso y apropiación de diversos elementos culturales, los cuales logran generar una mezcla o hibridación que puede ser observada en diversos productos culturales que se desprenden de esto. Se trata de un proceso complejo que se desenvuelve en un contexto en donde la globalización rige los flujos socio-culturales, modificando e impactando localidades e identidades con las que entra en contacto.

Pero, ¿a qué nos referimos al hablar de ecualización? Canclini retoma este término del ambiente musical, el cual se refiere al uso de dispositivos acústicos que nos permitan modificar los sonidos, dichas modificaciones van a ser realizadas de acuerdo al criterio particular de quien lo elabore. Es por ello, que cualidades sonoras pueden modificarse, maquillarse o estar sujetas a filtros en la búsqueda de un resultado sonoro particular. La problemática que se desprende de este proceso es que a pasar de poseer enormes y diversas posibilidades, se ha optado por estandarizar un resultado que a la larga genere en todos una sensación de familiaridad con los que se escuche, a pasar de tener diversos orígenes.

Para ejemplificar un poco lo mencionado anteriormente retomaremos el caso de la llamada “world music” o música del mundo. Se trata de un género musical establecido en los años ochenta por algunas de las disqueras más grandes como SONY o BMG, las cuáles utilizan esta etiqueta para incorporar música tradicional de diversas regiones y culturas del planeta. Esta idea parte de un contexto de globalización, en el cual se quiere vender una idea de cercanía a múltiples discursos musicales a nivel mundial que se pueden conocer y que uno puede asimilar de manera muy sencilla, a pesar de lo distintas que sean esas culturas. El papel que juega la ecualización ante esta tendencia es el de facilitar la escucha de los distintos discursos seleccionados. Siendo así, no importa si la música que se escucha proviene de regiones culturales distantes, ya que se aminorarán las diferencias a través de filtros para generar una escucha más amable, aunque para ello se tengan que eliminar muchos de los rasgos tímbricos característicos de los instrumentos que se graban. Como ejemplo de lo mencionado previamente agregaremos el siguiente video:

De acuerdo con lo anterior podemos preguntarnos lo siguiente: ¿Hacia dónde nos conduce el ecualizar los rasgos culturales y musicales de una determinada sociedad ignorando su contexto?, ¿qué problemas se generan al tratar de seleccionar ciertos elementos de determinada cultura?, ¿quiénes y para qué realizan este filtro de elementos?, ¿de qué manera se incrementa este fenómeno con el actual proceso de globalización? En un periodo como el actual, donde la globalización ha permitido una desterritorialización, es decir, que múltiples elementos se muevan de manera rápida sin tener que estar atados a un lugar específico, existe una gran conexión y contacto con diversos elementos culturales los cuales nos es posible conocer por las facilidades que los medios de comunicación nos permiten. Debido a esto, múltiples áreas se ven enriquecidas por el acercamiento a otros elementos culturales que les pueden servir para ser incorporados a sus discursos, aunque pertenezcan a otro contexto. El problema que surge aquí es la manera en que este proceso de ecualización tiende a fomentar la idea de una hibridación tranquilizadora2, en donde elementos diferentes llegan a ser matizados, haciendo de lado su diversidad y fomentando la idea de que las fronteras que existen, así como las características que pueden ayudar a definir una cultura a través de sus rasgos culturales, se ven disminuidas.

Por otro lado, es posible que la ecualización nos permita ampliar la problemática y realizar otras lecturas sobre ella. La manera de escuchar por ejemplo, la cual ha sido modificada durante el siglo XX y aún en este siglo continúa evolucionando, ya que múltiples dispositivos han permitido crear una perspectiva particular sobre lo que las personas esperan de una experiencia sonora, generando en ellas un estándar que se debe cumplir. Además, existe la influencia que se ha dado a través de una escucha estandariza en contenidos y sonoridades, que se fomenta en lugares como centros comerciales, cafés o plazas en donde la música sirve como en relleno o una atmósfera, donde mantiene un rango de intensidad regulado. Entonces, la ecualización puede abarcar desde el proceso sonoro y musical, hasta lo que puede ser todo el sistema de mercadotecnia que rodea a un producto, como lo pueden ser los videos, presentaciones o ediciones de un producto, que generan una familiaridad y atracción para las personas que deseen adquirir cierto artículo. A través de ésta propuesta nos es posible reflexionar sobre los procesos que se derivan de una apropiación, ya no sólo musical, sino cultural y toda la problemática que se desprende de esto si es enfocado solamente a la parte mercantil. El hacerlo de esta manera seguirá generando una hibridación prematura, que se crea por la necesidad de seleccionar ciertos elementos y mezclarlos con otros para generar una suerte de acercamiento cultural superficial.

Además, otra tendencia que sigue vigente y se refuerza en este proceso de una ecualización globalizada es el hecho de hablar de dos tipos de regiones culturales, en donde la hegemonía que ejerce una sobre la otra por factores económicos y políticos es visible. Para ejemplificar esta situación nos remitiremos por un lado a la propuesta del semiólogo ruso Iuri Lotman, quién habla en su semiósfera cultural de un núcleo y una periferia3; y por otro lado a la propuesta del sociólogo Boaventura de Sousa Santos, donde menciona la existencia de un norte y un sur4, no sólo en la geografía global, sino en la distribución y peso de las regiones. El hacer esta distinción es importante al describir este fenómeno porque la mayor parte del tiempo los elementos seleccionados para géneros musicales como la world music son tomados de países periféricos o del sur, los cuales se retoman para su “rescate” y difusión en los medios masivos, pero lo que sucede es que el proceso de edición es realizado en las casas disqueras que se encuentran en regiones dominantes, los cuales determinan que es lo que debe tomarse de esa música y como es que debe ser escuchada. Entonces en estos casos particulares, los procesos de hibridación entre culturas no se dan de manera equilibrada, ya que responden a los intereses comerciales que surgen para convertir a estos discursos en productos rentables, sin tomar en cuenta los contextos particulares de donde se desprenden.

Dentro de toda esta tendencia al uso de elementos culturales propios de una cultura, existen otras posibilidades de uso que amplían y permiten otro enfoque o acercamiento. Por medio de la visión de los artistas es posible generar un acercamiento distinto dentro de este sistema, ya que en muchas ocasiones su visión para apropiarse de elementos culturales locales, no se ve atada a condicionamientos mercantiles. Es así que en la literatura, la música o las artes visuales, por mencionar algunos ejemplos, nos es posible acercarnos a imaginarios que se desprenden de un contacto directo con determinados rasgos culturales que son plasmados en sus discursos.

El fenómeno de globalización tiende a ser homogeneizante en muchas de sus propuestas. Pero de acuerdo con García Canclini esto no se ha logrado consolidar del todo, y mucho menos en terrenos como el cultural y el artístico que se ven como una opción dentro de este complejo entramado de intercambios y relaciones de poder. Además existe la ventaja de que los nuevos flujos de interconexión que brindan los nuevos medios como el internet no estén sólo a disposición de unos cuantos, lo cual permite que podamos entrar en contacto con nuevas propuestas o incluso dar a conocer las nuestras, sin vernos atados a una única perspectiva que nos sea dada desde un centro hegemónico.

1 García Canclini, Nestor. 1999. La Globalización Imaginada, México: Paidós, p. 197.
2 García Canclini, Nestor. 1997. “Culturas Híbridas y estrategias comunicacionales”. Estudios sobre las culturas contemporáneas. Época II. Vol. III. Núm 5, Colima, Junio, pp. 109 – 128.
3 Lotman, Iuri. 1996. La semiosfera I. Trad. Desiderio Navarro. Madrid: Ediciones Cátedra, p. 17.
4 de Sousa Santos, Boaventura. 2009. Una Epistemología del Sur: La reinvención del conocimiento y la emancipación social. Ed, José Guadalupe Gandarilla Salgado. México: Siglo XXI: CLACSO, p. 12.

Publicado por

Sísifo Pedroza

Artista e investigador mexicano. Radicado en la Ciudad de México. Me intereso principalmente estudiar las prácticas artísticas, primordialmente musicales, que se desarrollan al margen y/o en contra de la lógica cultural capitalista. Para ello, participo en diversos proyectos artisticos y grupos de investigacion, en los que realizo distintas tareas que van de la composición musical a la elaboración de fanzines, a la asesoría de investigación, el videoarte y la danza butoh. Soy miembro del Colaborativo MX (colaborativo.net) y redacto el blog elinstantedesisifo.net

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